sábado, 10 de diciembre de 2011

Hola, soy Satanás


Llámame Satanás. Nunca me gustó mi nombre. Ahí donde tú vives es el nombre de un eterno perdedor, sin duda, pero ¿me has preguntado quién soy? ¿Quién te habló mal de mí? ¿Por qué me detestas?

Una queja parecida tiene Belcebú, Mefistófeles, y hasta El Diablo. Se ha hablado tan mal de nosotros -tal cual campaña política sucia- que se ha llegado al extremo de confundirnos y tratarnos como a un mismo ser. Lo peor es que a ellos tres yo no les conocía hasta hace poco. Belcebú me envió una solicitud de Facebook, más tarde me topé con el blog de Mefistófeles y a El Diablo lo conocí en persona en las afueras del tercer círculo del infierno mientras hacía footing. Las playas del infierno son espectaculares, valga el comercial.

Hace unos 11,000 años, según tu sistema cíclico, me ofrecieron ser el malo de la película. No rechacé el papel porque el escándalo siempre viene bien como marketing, además estaba aburrido y quería acción en mi vida. No tuve que hacer nada, sólo se trataba de un cameo: tenía que absorber la catarsis de toda consciencia del éter. Lo que no me gustó es que los humanos se lo tomaron en serio y fundaron un negocio a base del rechazo hacia mi ser... y el negocio parece ser bueno. Nunca he hablado con un humano, me es imposible. ¿Sabías que soy mudo? (Y créeme, no soy el único mudo de por acá, ni de por allá, ni del más allá). Todo lo que sé de ustedes lo encuentro escrito en La Tierra, no por hombres sino por la naturaleza misma. Basta ver tu cara para leer el miedo en tu mirada (¡cobarde!). Es ridículo pero vives pensando que yo te provoco, ¿el qué te provoco, si ni nos conocemos hasta ahora? Sé objetivo, animal pensante.
He sabido que de malo nadie le gana al humano, y es que hasta dichas palabras -malo y humano- poseen asonancia.


No soy adversario de nadie, sino de mí mismo. 
No tengo dios, ni amo. 
Creado a sí mismo y poseído por la Libertad. 
Mi reino no tiene fronteras, 
mi reino no tiene plebeyos, 
no adoro ni soy adorado. 
Vivo en el fuego, alma soy; 
nazco en todos lados: omninaciente-omnipresente, 
y la inmortalidad es mi esclava.


Tu raza llamó "maldito" mi nombre y tampoco me gustó. "Maldito" no es un buen sobrenombre para un ente como yo. Maldito es un buen sobrenombre para aquellos que mueren, y sobre todo para aquellos que no saben morir.

No todo acaba ahí, es terrible pero yo también tengo admiradores, animalitos que toman mi nombre de pila para defender un individualismo podrido: el Satanismo. Aunque los hay quienes me rezan porque creen que les proporciono placeres y protección, y los hay quienes toman simbólicamente "Satán" para sí mismos. Estos últimos al menos están conscientes que no influyo en sus vidas (no creen en mí, pero no hay problema, yo tampoco creo en ellos). ¿Has leído los once mandamientos satánicos? Si has llegado hasta aquí aún estás a tiempo para volverte individuo, aunque eso no evitará que me ría de ti.

Sabes algo, el día que decida habitar tu planeta exigiré mi indemnización económica por daños morales. Al hacerlo, seguramente seré el primer extranjero multimillonario; en general, el primer ser en convertirse en el más poderoso de tu mundo en un solo día. Y eso lo deberé a ustedes, los humanos. Los seres más miedosos que he conocido en mis apenas infinitos años. Sin embargo les perdono, porque nunca han sabido lo que hacen.


Soy Satanás, 
llámame como quieras, mi alma nunca descifrarás.
Ven, soy el astuto decano, tu intelecto he de salvar.
Pero vete si me amas, que no quiero nada de ti. 
Si caes no te levantaré, pero si vuelas, volaré contigo. 
Soy el fuego, he venido a hacer de ti un volcán... 
¿que no quieres fuego? Entonces vive apagado el resto de tus días. 
No hay vida más allá, explota ya. 
Yo no existo.



viernes, 16 de septiembre de 2011

Aequilibrium


Yo establezco diferencia entre la sabiduría de la vejez y la genialidad de la juventud; la primera sólo puede apreciarse por su carácter más minuciosa y previsor, como resultado de las experiencias de una larga vida, en tanto que la segunda se caracteriza por una inagotable fecundidad en pensamientos e ideas, las cuales por su cúmulo tumultuoso, no son susceptibles de elaboración inmediata. Esas ideas y esos pensamientos permiten la concepción de futuros proyectos y dan los materiales de construcción, de entre los cuales la sesuda vejez toma los elementos y los forja para llevar a cabo la obra, siempre que la llamada sabiduría de la vejez no haya ahogado la genialidad de la juventud.















sábado, 27 de agosto de 2011

El misántropo del autobús

No eran ni las siete de la noche.

Meditaba yo sobre el desplazamiento relativo del sol y del porqué aun oculto su luz se sigue propagando negándose al ocaso. ¿Acaso teme el sol cada instante el perder su presencia sobre aquello por lo cual existe? ¿por qué entonces se larga? ¿o es la tierra quien se resiente y le da la espalda durante doce horas?

En estas reflexiones -sin café- me encontraba embebido mientras viajaba en el bus de la ruta 1, o al menos mi cuerpo recorría las calles del centro de San Salvador mientras mi mente volaba entre filosofías absurdas, cuando repentinamente mi meditación astronómica de bajo nivel se interrumpió por la voz grotesca de una entidad inclasificable.
Quizá mi cerebelo aún funcione, pues presa de la alerta auditiva fuí obligado a abandonar mis recientes postulados y a re-aceptar los conceptos preconcebidos sobre nuestro sistema planetario. Por instinto mi mente y cuerpo se intersectaron sobre un asiento roto. Fruto de este renacer, tan acostumbrado en mis días de soledad, empecé a sospechar que el dueño de la voz gutural era un ser humano; o quizá sólo humano, pero algo análogo a la existencia que permite calificar como congénere.

Fueron suficientes diez segundos para corroborar mi hipótesis: era un humano, que como muchos, suelen abordar un bus público a ofrecer productos o servicios, y que además, deben hacerlo con el nivel de hipocresía necesario para no delatarse como interesados; caso contrario a mi ejercicio, donde la expresión que comúnmente hago como usuario del transporte público al abordar es no dirigir la mirada al motorista y mucho menos saludarle. El nivel de hipocresía es proporcional a la necesidad.

Al subirse se dirigió al público. Tal vez dijo su nombre, pero eso y muchas cosas tienen poca importancia ahora. Vocalizó palabras raras, creo que era un testimonio. Sí, eso era, un testimonio. Empezó de un modo genérico, digno a ser ignorado. Su pasado miserable, sus tragedias de vida, su repulsión a los policías, su amor a nada. Apestaba, pero su tufo no era olfativo.
Se quejó como todos, pero en voz alta como pocos (por cierto hablar por escrito es hablar en voz alta también, siempre y cuando el lector sienta ensordecer sus ojos).

El miserable o congénere o sólo humano se tomó la molestia de predicar, sin saberlo, una filosofía (inaceptada) misantrópica. Arrojó sobre una masa de gente todos sus rencores hacia la vida. Pero para ser reconocida como misantropía alcanzó a cumplir una característica: "soy nulo y no sé por qué existo". Lo dijo apasionado, sincero y acorde a la sensacional historia resumida de su sub-interesante vida.

Mi memoria me solicita agregar que el miserable logró anunciar algún tipo de terrorismo fantasma. Aseguró tomar venganza sobre los policías, quienes hacía un rato lo habían golpeado
-y no sólo ese día- a tal grado de lesionarlo. Una actividad -según él- repetitiva, el número de veces suficiente para crear un auténtico rechazo a estos encargados de seguridad. De no haberle creído pues terminaría tomándolo como antipropaganda institucional simplemente.

Pero tomando la premisa del manual del misántropo publicado por Tu Obra de la UNAM, este era un "misántropo activista". El primero de su especie que conozco. Era un loco callejero, absorbido por una frustante vida, pero lo peor: consciente de ello. La consciencia es parte del camino hacia la realidad, no sé en qué parte del camino, seguro estoy que no está al final.

Su discurso longevo (al menos cuatro paradas de buses sin contar los atascos por semáforos y circulación colapsada de las calles del centro), tuvo algún tipo de lección en mi ser. No compartiré la lección pues descifraría mucho sobre mí, y es demasiado pronto para ser conocido en este blog.

Terminó de hablar, pero no terminó su discurso. O quizá continúa meditando y tendré que esperar una prolongación de sus razonamientos en un futuro insospechado. Insospechado, digo, porque difícilmente volveré a subirme en una ruta 1.
Ofreció un producto de bajo precio. Luego guardó silencio. Salió de la unidad de transporte cuando el sol se había espantado por completo, y cojeó hacia el este.
Quizá, pienso, por instinto el misántropo del autobús va hacia el este intentando buscar tempranamente la salida del sol, una oportunidad de nueva luz.

viernes, 29 de julio de 2011

Hacia la Última Thule: La Tierra de Apátridas

Existe un solo problema político universal realmente importante: El patriotismo. Y el patriota es el problema hecho carne.

Este pensamiento-sentimiento podría tener su origen en una necesidad intrínseca del ser humano como ente social en ser reconocido, identificado y de mostrar pertenencia dentro de un colectivo. Sin embargo es una pésima lectura psicosocial, porque estas connotaciones pueden alcanzarse en un plano ajeno al patriotismo. ¿No sería suficiente el calificativo "ser humano" para satisfacer esta necesidad intrínseca por encima de la herencia social?

Mi postulado no ofrece simpatía por la mundialización ni detracción por el patriota. Mi postulado manifiesta respeto a la libertad y reserva con el nacionalismo.
Mi lenguaje tampoco es apolítico, porque considero que en ignorar la política no hay mayor irresponsabilidad en términos de administración pública ( la presencia de los Estados es real y existe ahora mismo). Puede que ignorar la política sea otro síntoma de herencia social, como también lo sería su exacerbación. Vale decir que la demagogia es a menudo confundida con la política misma.

La Libertad hace honor a su significado por ser adimensional. La libertad no depende de una política heredada, mucho menos de modelos que bruscamente intentan fragelarla haciéndola nula: se secuestra a la Libertad cuando se le sobrepone significados a favor de una ideología para vestirla de multidimensional.
Con "libertad adimensional" declaro pureza mas no incapacidad para involucrarse en diversos ámbitos; es su interpretación de impura la que lamento cuando se vuelve multidimensional.

El nacionalismo parte de una libertad circunscrita en límites imaginarios: una libertad fragelada. El as bajo la manga -entre otras cartas escondidas- es la política neoliberal (modelo) con la que admite la posibilidad de alcanzar más apertura por medio de la globalización, dando el discurso esperanzador "libertad mundial"; cuando realmente se está omitiendo que la Libertad, antes que republicana, es -o debería ser- humana; por lo que el simple hecho de aceptar límites geográficos se está atentando contra la libertad. No se debe tratar entonces de lograr "más apertura", porque dicho concepto encierra una marginación inherente.

Por supuesto hay romanticismo impregnado en este texto, pero es que no puedo hablar de libertad sin él.

Pero tampoco pretendo atacar al neoliberalismo ni a su cabeza el capitalismo (no es el momento), porque eso es demasiado fácil. Nótese, por otro lado, que sugiero que este modelo puede llegar a ser víctima del patriotismo.

He llegado a percibir que los niveles de nacionalismo de un país, familia o persona, es directamente proporcional a su nivel de intolerancia. Sin embargo aclaro que no toda la intolerancia es debida al nacionalismo.

En el patriotismo, mientras más nacionalismo se posea más grande es el problema. El patriotismo no puede existir sin nacionalismo. El fanatismo que encontramos en el patriotismo se debe al nivel de nacionalismo contenido. Sin embargo hay patriotas antinacionalistas, aunque recordemos que todo "anti" tiene eso por lo que es anti; por ejemplo, un antisistema está sumergido en el sistema, pues ¿de qué otro modo llegaría a ser antisistema?
Existen patriotas socialistas (teóricos, simpatizantes o radicales), que de hecho tendrían más razón de serlo si consideramos la patria como utopía: la tierra de tierras. Pero el patriotismo del que trato es político, no filosófico.
En el patriotismo, el nacionalismo se diferencia de su -alguna vez amigo- socialismo en su poca sensatez, en su escaso nivel de realismo. Los primeros buscan un refugio ideológico y los segundos una solución demasiado justa.

Ni siquiera a grandes rasgos sería posible criticar al hielo y al fuego a la vez. No interesa si la dialéctica de la historia le da ventaja al socialismo, o si el capitalismo ha sido fenomenal para el 3% de personas en el mundo. El atractivo intelectual o el atractivo estético tampoco es importante mientras sean presa de líneas imaginarias.

Un apátrida es una persona con orígenes, con historia, con rasgos regionales, un cuerpo étnico y uno genético cómo no; pero no tiene patria. Llámese patria a aquello tangible o intangible producto de un legado de una gran comunidad; que debe respetarse, protegerse y amarse... porque, aunque no guste, es asignado. El patriotismo es la capa social, cultural y sentimental que sugiere compartir y alimentar la patria.
Un antipatriota es una persona que promueve, políticamente hablando, un cese de la(s) patria(s); sin embargo, el antipatriota tiene patria.
El antipatriota es político. Un apátrida puede o no ser político, mas siempre tendrá un estado filosófico. A este estado al que quiero remitirme ahora.

¿Quién podría tener más amor por La Tierra que aquel que no está dispuesto a dividirla sino compartirla?
El patriotismo es un instrumento de división. El nacionalismo un fanatismo, y los fanatismos son peligrosos para el alma. El apatriotismo debe ser la finalidad del que nace ciudadano, para dejar de ser ciudadano. La nación es el muro que debe ser derribado por el espíritu llamado apatriotismo.

El apatriotismo como fin político y estado filosófico supone la apertura más allá de lo jurídico, de lo institucional, de los legados. Un apátrida podría ver a esa persona que llora frente a una bandera como vería alguien a un asesino persignarse al pasar frente a una iglesia.
La cuestión es, amable lector que canso, que una actitud honesta para consigo mismo y el mundo sería acabar con el patriotismo; sin bombas, sin amenazas, sin violencia... sin nacionalismo.
El patriotismo acabará cuando se actúe a favor de nuestra única patria aceptada: La Libertad, el único patriotismo filosófico.

La tierra de apátridas supone un lugar libre, donde nadie se considere mejor por nacer en un territorio que no eligió. Con las energías direccionadas a otros menesteres ajenos al fanatismo de lo nacional. Un lugar donde las preferencias sean individuales y no heredadas.


Busco una tierra superior. Dicen que está al norte, pero al norte está un imperio. Aunque dicen que es una isla, pero la isla está congelada. ¿Es esa la Tierra de Apátridas, una isla congelada?

Así como el romántico canta líricas de "Tierras de Nadie", de "Paraísos Terrenales", de "Rayos de Luna", del "Valhalla", del "Oblivion", de "cuervos y cisnes enlodados"; yo propongo al ciudadano patriotado cantar canciones de "Última Thule", ya que no existe algo menos ideológico, más justo, más atractivo y más político-romántico que la Tierra de Apátridas.

domingo, 29 de mayo de 2011

Mis 350ml de café

Tengo la ventaja de no sobrestimar mis conocimientos. De hecho no sé nada. Y los conscientes de esto somos los que más bulla intentamos hacer. Sin embargo son más oídos los que no tienen nada que decir.

Una taza (mi taza) de café es todo un rito para mí.

Más allá de sus beneficios o perjuicios biológicos, éste me ofrece el momento -o me sirve de excusa- para reflexionar a pequeña escala todos los temas que requieren una necesaria profundidad e incluso iniciaciones en diversas ramas de la ciencia y humanística (por resumir de alguna manera).


Pero si se tratara de realizar una cruda crítica, entonces nadie (o casi nadie) debería crear entradas en blogs o publicar un sinfín de estupideces al año.

Es por ello que la mejor justificación a todas nuestras y vuestras publicaciones se basan en "la idea". La refutación a ésta mediante la discusión es lo que podría permitir una aproximación a la realidad. Podría tratarse de otra forma de buscar, no tanto el conocimiento, sino juicio. Obviamente me refiero a los blogs donde se intenta tratar un tema que acoge a más de dos personas y no a un absoluto panorama sentimental o introspección no artística.

Y hablo de café en la más primaria definición, no de tazas con contenido especial, ni siquiera preparado por algún barista aficionado.

Espero exista suficiente café en el mundo (del más barato) para nunca parar de hacer crítica. Aunque no la escriba, aunque no la publique, aunque nunca hable de ella; pero mientras haya café tendré ese mínimo tiempo para reflexionar a diario sobre lo que a pocos interesa.

sábado, 12 de marzo de 2011

Manifiesto Antipoético: Yo odio a los poetas

No creo, más allá de mi córtex, que aunque pasen los años, un poeta lea mi manifiesto antipoético. Primero porque un poeta no lee. Segundo, y la mejor razón, es porque todos los poetas están muertos.

No olvido, ni sobrio, que la inmortalidad existe. Y que aquellos pocos que han tenido el derecho de llamarse hombres y mujeres, mataron a la misma Muerte con versos sublimes.

Yo podría decir que no sé lo que es un poeta, que sólo los puedo identificar. Me lamento muchísimo que desde más de un siglo ya no he identificado ni a uno solo; y sin embargo, estoy por criticarlos.

Entrando en materia, ¡Por supuesto que sé lo que es un poeta!, y mi mejor forma de demostrarlo -si hiciera falta demostrarlo- es a partir que yo no lo soy.

Lo que manifiesto, de una manera absurda, como siempre, es la diferencia entre un Poeta y un Poeta Sublime. No es justo seguir utilizando un mismo calificativo para ambos, pues da pie a la confusión. Y eso estimados, sería gravísimo.

La pluma de Byron, comparada con la de Neruda, se difiere no más que en tecnología. Claro, Neruda es obsoleto señor, pues quienes lo leen difícilmente evolucionan. Creo que la misma Selección Natural de la que hablaba Darwin (no, él no es poeta, pero sí sublime) ha quedado obsoleta, por el momento. Pues ahora sobrevive en el mundo literario quien más falto de argumentos profundos esté. La misma sociedad escasea de intelecto y sentimientos.

¿Le suena al lector el apellido Keats? ¿O la sinvergüenza lo llevará a decir que no le conoce, pero que sí conoce a Coelho? Pues aunque sea así, ¡No lo diga por favor! No lo diga, porque él ni siquiera es poeta, sólo famoso, aunque su locura le salva.

Agregue idilio a este mundo y admita de una vez que usted no es poeta. Sobre todo si por prudencia piensa nunca decir que es poeta.

Odio a los poetas porque arruinan el mundo, colaboran con este Absurdo Sistema al dejar caer La Lengua.

¿Acaso no es La Luna, un obstáculo a la magnificencia del infinito estrellado? ¿Entonces por qué seguir hablando de ella, si además todo lo que se debía decir ya está dicho de forma sublime, cuando usted no es sublime? Ya hubieron grandes relacionando su soledad, su personalidad, su sentir con el astro ¿Por qué usted le copia? Cree tener empatía o es que no encontró más astros allá arriba.

La belleza es  y debe seguir siendo única. Argumentar dos veces sobre una misma singularidad es una falta de respeto a la misma Belleza descubierta.



¿No es la lluvia, un montón de partículas de entre bosones y fermiones, que obstaculizan la luz cósmica? ¿Acaso no se habló ya sublime, de la cotidianidad de las gotas? Pues busque sus propios monstruos, aliméntelos, engórdelos y cómaselos, o déjese comer, pero que sean sus monstruos.

Estoy harto, muy harto de leer copias, harto de las malas palabras, harto de la antibelleza lingüistica. Harto de usted, poeta.

Como todo buen misántropo, me río con odio, y ahora de los poetas.

Los poetas han aprendido a copiar incluso los sentimientos, sin aprender a expresarse con los niveles del sentir, en vez del mismo sentimiento.

¿Ya buscó usted en internet quién es Keats? Felicidades poeta. Ahora cópiele, publique y espere adulaciones de sus otros amigos poetas. ¡Ah! Es que en estos tristes tiempos de ignorancia extrema, todo el mundo se cree poeta. ¡Todo el mundo está muerto!

Demasiado tiempo hablando de muertos. A veces mi ingenuidad me deja creer en la resurrección, cuando debe ser en la auto-resurrección. Es decir, la vuelta a la vida sin ayuda de terceros, menos cuando estos terceros no dan la cara.

Siempre es sano hablar de Poetas Sublimes, aunque yo prefiero leerlos. Sólo diré que el Poeta necesita, por su propio bien, evolucionar a Poeta Sublime. Esto conlleva, más que deseo, voluntad. No voluntad para ser, sino voluntad para abandonar lo que no le permite ser. Voluntad de renuncia: auténtica personalidad poética.

¿Imaginó Poe inmortalizarse con su alma tragada por la sombra de un cuervo?

¿Le importa a Shakespeare, desde su inmortalidad, los intentos de asesinato cuando eruditos aseguran su no autoría de The Rape Of Lucrece y otros poemas?

¿Quién es el verdadero Pirata? ¿El somalí en los charcos del mar Arábigo y océano Índico, o Espronceda dueño de cuanto abarca el mar bravío?

Podría mencionar a Víctor Hugo, sí. En su defensa decir que mienten cuando le llaman el padre del Romanticismo. Esto no es correcto, pues el Romanticismo es huérfano, apadrinado por muchos.

No mencionaré a más auténticos poetas, porque les respeto demasiado. Los malditos, los austeros, los dementes... todos ellos, sus nombres no deben ser pronunciados por el vulgo; sino sólo por aquellos cuya fortuna es igual de maldita, austera y demente. Tú no poetucho.

Aaah "Romanticismo", qué hermosa palabra, qué sublime término. El Poeta Sublime entiende lo sublime de tal palabra. El Poetucho ó Poeta, mal interpreta el Romanticismo.

¿Lo entiende? El camino a la grandeza no está en repetir. No está en calcar las acciones de otros cuyas condiciones fueron diferentes.

Tuve la última oportunidad de estar en un recital poético hace 3 años. Yo, emocionado con grandes expectativas, pues aun creía en los poetas.
No diré sus nombres, no es necesario, además no los recuerdo y tampoco buscaré el afiche.
8:30 de la noche aproximadamente. Tres personas. Uno joven, otro menos joven, y el otro que ni siquiera era poeta y menos joven, por no decir los 3.
Sus escritos, agradables. Tan agradables que eran perfectos para dormir.
En fin, lo único que pude notar, como en todo, es que usted puede ser un inútil y juntarse con más inútiles para formar un colectivo y llamar la atención. Los primeros "clientes" son los ignorantes.

Desde un punto de vista social está muy bien. Dese a conocer poeta, que lo conozca todo el mundo. Pero recuerde que un verdadero intelectual es leído y entendido por un verdadero intelectual. Un Poeta Sublime es leído por Sublimes. En cambio un poeta, por cualquiera.

¿Ya dije que odio a los poetas? ¿Sí? ¿No? Pues odio a los poetas.

¿En qué obscura cabeza cabe que, desde su nacimiento en el fondo del alma, intensas palabras pueden compartirse y dedicarse inmundamente a personas fuera de sí? Ha surgido por usted y está hecho sólo para usted. Parece que el mundo desconoce el egoísmo, el verdadero egoísmo, y no la moral vendida en sociedad.

El Romanticismo no es la entrega mágica y devoción profunda a terceros, sino a usted mismo.
La devoción profunda y entrega mágica a terceros se llama falta de personalidad, falta de Individualismo (filosófico).

Ahora, usted, poeta, ¿Se considera romántico?
Nooo, claro que no. Usted, poeta, es un ser muy sensible que ve el mundo de manera diferente y es capaz de expresarlo cuando lo desea. Pero esto a ser romántico, disculpe, pero es incorrecto.
Dígame, ¿Se ha expresado usted más allá del texto? ¿Ha pintado, dibujado, compuesto música, actuado? ¿Nada? ¿Y aun así se cree Romántico?

Le odio, poeta, por su pobreza. Pero no se vanaglorie, pues le odio poco comparado al Sistema. El primer pero no único responsable que usted no sea un Poeta Sublime.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Colapso Societal


"No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas".



sábado, 19 de febrero de 2011

La Columna del Infinito: ¿Analogía a la estupidez humana?

La Columna del Infinito es una escultura elaborada por el Rumano Constantin Brâncuşi en homenaje a los "héroes" caídos, compatriotas, en la Gran Guerra. Es parte de su Serie de Esculturas en Târgu Jiu.

Al notar su proyección al infinito me es imposible no pensar en las dos primeras Interacciones Fundamentales Cerovoltaicas: La Estupidez Fuerte y la Estupidez Débil. Pues vale mencionar que la columna histórica del ser humano es la mismísima estupidez... y parece nunca terminar.

La Columna del infinito en Târgu Jiu, Rumanía, restaurada después del año 2000.

martes, 25 de enero de 2011

Big Bang!







Desde hace unos 13.2 ± 0.2 Giga años existen cuatro interacciones fundamentales:

  1. lA EsTupIDez FuERtE,
  1. La Estupidez Débil,
3. La Riqueza
4. La Pobreza

miércoles, 12 de enero de 2011

Introducción al Blog

Las siguientes entradas o "posts" tratan de sensibilidades absurdas que pueden encontrarse dispersas en todos los siglos de la estupidez humana, y no de filosofías absurdas que nuestra época, hablando con propiedad, no ha conocido.

Pero es útil advertir, al mismo tiempo, que lo absurdo, tomado hasta ahora como conclusión, es considerado en este Blog como un punto de partida.

Aquí sólo se encontrará la descripción, en estado puro, de males espirituales.

Ninguna metafísica, ninguna creencia interviene en ello por el momento. Tales son los límites y postura previa de este Blog.

Tomado descaradamente de "El Mito de Sísifo" de Albert Camus y adaptado abracadabrantemente a este Blog.