sábado, 2 de junio de 2012

Wonderful life!

I
Saliste de madrugada trabado en un pants, camiseta y gorra (aquella que te ganaste en la panadería). Con el zipper del maletín arruinado. Allá te vieron salir del pasaje, espeso de sueño aunque agitado, "con un Winnie Pooh en el lomo". Así me lo contaron.
Ibas solo. Jovencito y bien dundo por aquel entonces. Con "los 7" dispersos en los zapatos, pantalón y calzoncillo.

Me avisaron cuando por fin pudiste comunicarte que habías llegado y que estabas bien. Eso fue medio año después. 171 días contó tu hermanito; y yo que pensé que él sólo podía contar hasta diez.
"Llegó bien el niño", repetía tu abuela. Pobre viejita, lástima que años después no pudiste venir a enterrarla, pero te quería mucho. No contestaste la llamada cuando falleció, ni a ningún mensaje, pero tu tweet en ese momento decía "eating @ McDonalds".

En tierras extrañas trabajaste duro, como nunca lo hiciste aquí. Apenas dormías tres o cuatro horas al día. En los primeros años fuiste albañil, mesero, jardinero, electricista y creo que también carpintero. En esos años nunca se supo dónde dormías, nunca se supo con quién estabas, sólo que enviabas un sobre al mes con no sé quién.

De tu vieja casa se elevó una gran antena de compañía de cable. Pintaron la casita y le hicieron una verja alrededor. Todos los vecinos se enteraron cuando estrenaron el equipo de sonido. Toda tu familia empezó a usar teléfonos sofisticados. Yo, hasta la fecha, todavía uso el prepago de $25.00, aunque nunca ando saldo.

Luego, hubo un gran oscurantismo. Absolutamente nadie supo qué te hiciste. No nos visitaste, llamaste ni nada.


[Imagen vista en Forumgercek]

II
Me contaron que estás viviendo el "sueño americano". Me dijeron que vas dos veces al año a Disney Land, que ya visitaste Alcatraz, Hollywood, Silicon Valley, las honduras calles de San Francisco, Long Beach. Que solo sos conciertos en San Diego. Que ya viajaste en yate, avión, limusina y hasta en un monociclo en la celebración del 4:20. Que te va el Black Friday, el July 4th, el Halloween, el Thanksgiving y hasta el Memorial Day.

Veo que tu vida es maravillosa y se mira mejor que la mía. Has rentado el "sueño americano", pero ahora sos esclavo del engaño.

Ahí te ves, elegante, simulando a los grandes ejecutivos y corredores de bolsa. Peinado de lado, con gel de marca, oliendo bien, zapatos con brillo impecable; abriendo puertas de automóviles a caucásicas que pronuncian mal tu nombre. El acento no lo has perdido, te mordés la lengua al hablar, te sudan las manos, tu alergia al polvo no ha desaparecido.

Pero llega el fin de semana y tu vida es maravillosa y se mira mejor que la  mía. Veo que lo has conseguido todo.

Tarjetas de crédito, dispositivos portátiles, electrodomésticos fascinantes, automóviles tuneados, ropa de diseño, ¡amigos de diseño!, restaurantes reconocidos, hoteles cinco estrellas.
Al mes ganás más que lo que te costó el coyote. Ahora podés comprar 12 coyotes al año e inspirar 12 "sueños americanos" más. Te has convertido en un coyote peinado de zorro y vestido de pingüino que trabaja como burro fingiendo ser estadounidense. Pero al final de cuentas sos un esclavo.

Tu vida es maravillosa y ¿se mira mejor que la mía?
Rentaste el "sueño americano", pero algún día pagarás el precio.
Veo tu hermosa vida, pero... ¡no es mejor que la mía!